Morat debutará en Coachella el próximo mes de abril 2026.

Con un contexto marcado por las redadas migratorias y el aumento de la tensión social en Estados Unidos, la banda colombiana Morat asegura que sus conciertos continúan siendo espacios de encuentro y apertura. “Todo el mundo es bienvenido”, sostienen, pese al clima generado por los operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), que en las últimas semanas han dejado miles de detenidos y al menos dos personas fallecidas.

Sin embargo, el mensaje cobra mayor relevancia mientras el grupo se prepara para debutar en abril en el festival Coachella, uno de los escenarios más importantes de la música internacional. Desde allí, Morat reafirma su postura a favor del derecho de los migrantes a vivir sin miedo y con tranquilidad.

Cabe destacar que, Morat se encuentra integrada por Juan Pablo Villamil, Juan Pablo Isaza y los hermanos Simón y Martín Vargas, la banda nació en Bogotá en 2011 como un proyecto entre amigos que combinaban la universidad con presentaciones en bares. Más de una década después, cuentan con seis discos de estudio y una base de seguidores que se extiende por América y Europa. Por su parte, Simón Vargas habló acerca del tema: “Nuestros conciertos son lugares donde todo el mundo es bienvenido, independientemente de dónde venga”, afirma Vargas, quien explica que su forma de responder a la coyuntura migratoria es a través de la música, transmitiendo “buena energía, apertura y acompañamiento”.

Antes de anunciar las primeras fechas de su gira mundial Ya es mañana, la banda recordó que 2025 fue un año decisivo, marcado por la obtención de su primer Latin Grammy. Tras llenar estadios en su gira anterior, Morat optó por regresar al formato de arenas. El Movistar Arena de Bogotá será el punto de partida de esta nueva etapa, seguido por presentaciones en varias ciudades de España. Según el grupo, este formato permite una mayor cercanía con el público y una puesta en escena más controlada.

Pero con el regreso a Bogotá añade una carga simbólica a esta etapa. La nostalgia y las cometas aparecen como elementos centrales de una narrativa que conecta con la infancia y con la identidad de la ciudad. “Pase lo que pase, en agosto vuelan las cometas”, explicó Martín Vargas, en este sentido, también se extiende a España, un país clave en la expansión internacional de Morat. Allí, recuerdan, su proyecto creció de manera orgánica tras recorrer el territorio y construir un vínculo cercano con el público. “Nos cuesta encontrar cosas que nos unan, pero el viento en agosto nos sopla a todos igual”, reflexionan los integrantes, convencidos de que esa capacidad de reunir personas sigue siendo el eje de su propuesta musical.

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