Con Jérémie Lanche, corresponsal de RFI en Ginebra, y AFP
El comité de emergencia se reúne este martes para precisar las recomendaciones que deben adoptarse frente a la cepa Bundibugyo, que actualmente causa estragos en la República Democrática del Congo (RDC). Y contra la cual no existe ningún tratamiento ni vacuna. Pero esta no es la única razón que ha llevado al director de la OMS, el Dr. Tedros Ghebreyesus, a activar la alerta roja el domingo.
Así lo explicó este martes por la mañana ante los Estados miembros durante la Asamblea General de la OMS. “La segunda razón es que se han registrado casos en zonas urbanas; en tercer lugar, se ha contagiado personal sanitario”, declaró. “Lo que indica que hay transmisión en ese contexto. En cuarto lugar, hay mucho movimiento de población en el este de la RDC. Y ya saben lo que eso significa con el ébola”.
Gran número de desplazados
Solo en Ituri y Kivu del Norte hay cerca de dos millones de desplazados, y muchos más si se suma Kivu del Sur. Ruanda ha anunciado que cerrará parcialmente sus fronteras con la República Democrática del Congo. En principio, permanecerían abiertas para el personal sanitario, según la OMS, que asegura que, incluso sin vacuna ni tratamiento, se puede romper la cadena de transmisión del virus utilizando lo aprendido de las últimas epidemias de ébola.
Se trata de la decimoséptima epidemia de ébola en la RDC. El problema es que los programas humanitarios siempre han estado infrafinanciados en el país, y más aún desde la retirada estadounidense. Por el momento, la ONU ha recibido un tercio de los casi 1.500 millones de dólares que solicitó para la RDC para 2026.
«Enfermedad mística»
El epicentro de la epidemia se encuentra en Ituri, una provincia del noreste de RDC, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
En esta región, rica en oro, se producen intensos movimientos de población a causa de la actividad minera.
El virus ya se ha propagado más allá de Ituri y de las fronteras de RDC.
Sin embargo, Kamba explicó que mucha gente de la comunidad pensaba «que era una enfermedad mística» y por ello «los enfermos no fueron llevados al hospital», lo cual contribuyó a que los contagios repuntaran.
Según el ministro, se han notificado casos sospechosos en Butembo, en la provincia de Kivu Norte, a unos 200 km del foco de la epidemia.
También se reportó un caso en Goma, una gran ciudad del este de la RDC, capital de Kivu Norte, en manos del grupo armado antigubernamental M23.
El gobernador militar de esa provincia dijo el lunes que la población de Kivu Norte está «extremadamente expuesta al riesgo de esa enfermedad mortal» por el «intenso tráfico entre las zonas afectadas» y la región.
También se ha reportado un caso y un deceso en Uganda, según el gobierno.
Se trata de personas que habían viajado desde RDC, sin que se haya señalado ningún foco epidémico local.
Por su parte, la Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) activó su máximo nivel de respuesta frente a la epidemia.