El balance de víctimas por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio sigue aumentando. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó este miércoles 1 de julio que la cifra de fallecidos ascendió a 2 295 personas, mientras que 11 267 resultaron heridas y 12 841 quedaron damnificadas. Durante una transmisión por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el funcionario señaló que más de 6 400 personas han sido rescatadas gracias al trabajo de más de 4 000 socorristas, entre ellos brigadas internacionales que continúan buscando sobrevivientes.
Rodríguez aseguró que las labores de emergencia siguen activas pese al paso de los días. «La esperanza se mantiene intacta», afirmó al referirse a los operativos de búsqueda. También explicó que, desde los terremotos, los equipos de monitoreo han registrado 782 réplicas, aunque indicó que en las últimas 48 horas tanto la intensidad como la frecuencia de estos movimientos han disminuido.
«La amenaza parece estar disminuyendo, pero no ha desaparecido», advirtió.
Además, pidió a las familias afectadas registrarse en la plataforma gubernamental Patria para acceder a ayudas y alojamiento temporal, incluidos hoteles habilitados en Caracas.
La magnitud del desastre continúa siendo evaluada. Una estimación preliminar realizada por la NASA mediante imágenes satelitales calcula que alrededor de 58 870 edificios habrían sufrido daños severos o quedaron destruidos en las zonas afectadas, principalmente en La Guaira, Caracas y otros cuatro estados. Por su parte, Naciones Unidas había estimado días atrás que cerca de 50 000 personas permanecían desaparecidas, mientras avanzaban las tareas de localización. El doble sismo ya es considerado el más letal registrado en Venezuela en el último siglo, superando ampliamente al terremoto de Caracas de 1967, que dejó 245 fallecidos.
En medio de la tragedia, una operación internacional concentra la atención en La Guaira. Más de 100 rescatistas provenientes de diez países trabajan desde hace más de 60 horas para liberar a Hernán Gil, un vigilante de 43 años que quedó atrapado bajo el escritorio de su garita cuando colapsó un centro comercial. Según el relato de los equipos de rescate, el hombre logró sobrevivir protegido por la estructura del mobiliario y fue localizado con vida después de que un rescatista costarricense escuchara su voz tras más de 100 horas entre los escombros. Desde entonces, especialistas apuntalan la estructura para evitar nuevos derrumbes mientras intentan extraerlo con vida, en una de las operaciones de rescate más complejas desde el inicio de la emergencia.