El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, enfrentará un segundo juicio. La tarde de este miércoles 1 de julio, la jueza de Samborondón, Karen Alarcón, acogió el pedido de la fiscal Lisseth Barragán y dictó auto de llamamiento a juicio por el presunto delito de incumplimiento de orden legítima de autoridad competente, sancionado con una pena de entre uno y tres años de prisión.
Con esta decisión, el proceso pasa a la etapa de juzgamiento. Ahora se espera que se conforme un tribunal que determine si el alcalde es inocente o culpable.
La investigación se originó el 10 de febrero de 2026, cuando la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado (FGE) allanaron la vivienda de Álvarez en el marco del caso Goleada. Durante el operativo, las autoridades lo encontraron sin el grillete electrónico que le había sido impuesto como medida cautelar por el juez del caso Triple A.
Para sustentar el pedido de llamamiento a juicio, la FGE presentó el parte policial de la detención y las versiones de los agentes que participaron en el operativo, quienes aseguraron que el dispositivo fue hallado en el piso, junto a la cama del alcalde.
Además, incorporó un informe técnico que señala que el grillete permaneció «fuera de línea» desde las 21:42 del 9 de febrero hasta las 05:36 del 10 de febrero, cuando volvió a ser colocado tras la detención.
La fiscal también incluyó como elemento las declaraciones públicas del abogado Ramiro García, quien manifestó que el dispositivo había sido retirado para cargarlo, así como la propia versión de Aquiles Álvarez.
«La madrugada del 10 de febrero, 4:05 de la mañana, ¿dónde me encuentran? No fugándome a Perú, ni a Colombia, ni en el mar territorial; no me encuentran huido ni escondido en una cueva, sino durmiendo en mi cama con mi esposa (…). Cuando el SNAI me entrega y me coloca el grillete, el acta dice bien clarito: después de hacer un análisis tecnológico, que mi domicilio registra movimientos offline, no por mi culpa ni por culpa de mi casa, sino por el sistema antiguo que tiene el SNAI, el grillete y el ECU 911″.
La audiencia de evaluación y preparatoria de juicio enfrentó varios contratiempos. La defensa del alcalde intentó apartar a la jueza Karen Alarcón mediante una recusación, luego de que esta negara el pedido de fianza presentado por Álvarez.
Sin embargo, el juez encargado de conocer esa recusación permitió que Alarcón continúe al frente del proceso mientras se completan los documentos relacionados con ese recurso.
Tras el auto de llamamiento a juicio, el siguiente paso será la conformación del tribunal que conocerá la causa y emitirá una sentencia sobre la responsabilidad o no del alcalde de Guayaquil.