Una compleja red de corrupción en la que estarían inmersos alrededor de 50 trabajadores públicos de la empresa estatal de distribución Corporación Nacional Eléctrica (CNEL) habría manipulado los sistemas de facturación de las planillas de luz para favorecer a empresas, industrias, comercios y hogares en, al menos, cinco provincias de Ecuador, según explicó el Gobierno.
Y de esa manera los clientes lograban que se les refacture las planillas para pagar menos por la energía eléctrica.
Las investigaciones preliminares, que nacieron de una auditoría solicitada por la ministra de Energía, Inés Manzano, señalan que esta red habría estado operando en las unidades de negocio de CNEL en Santa Elena, Guayas-Los Ríos, Manabí y Sucumbíos.
Solo en 2025 esas unidades habría facturado unos USD 48 millones, pero de esos 27,9 millones no tendrían suspento técnico.
La red, según la auditoría, operaba desde hace, al menos, 11 años bajo este esquema, por lo que las autoridades del Gobierno creen que en total el perjuicio para el Estado en ese período sumaría unos USD 300 millones.
Una sola funcionaria manipuló facturas por USD 5,9 millones
Con base en los resultados de la auditoría, la Ministra de Energía habría solicitado el cambio de autoridades el 14 de abril de 2026.
El ministro del Interior, John Reimberg, explicó que algunos de los funcionarios implicados en esta red de corrupción percibirían sueldos públicos mínimos, pero tendrían patrimonios de USD 3 millones.
Dentro del proceso, se detectó que una sola trabajadora de la unidad de negocio de CNEL Santa Elena habría manipulado planillas de luz causando un perjuicio al Estado por USD 5,9 millones en 2025.
De acuerdo con informes policiales y auditorías del Gobierno, la red operaba bajo dos mecanismos. En el primero, sin necesidad de reclamo del cliente, los funcionarios ingresaban al sistema para manipular el dato de lectura del medidor para bajarlo. Luego refacturaban o volvían a emitir planillas.
En promedio, el consumo se bajaba hasta en un 80% del monto original en los casos analizados. Es decir, aparece un valor nuevo a pagar, totalmente alejado de la realidad de consumo y del monto original.
En el segundo caso, un cliente presenta un reclamo a CNEL, un mecanismo con el que finalmente el cliente obtiene un valor menor a pagar o incluso de cero.