Gabriela Panchana, activista y comunicadora política, fue sentenciada el 27 de julio de 2026 a un mes de cárcel por un mensaje publicado en la red social X sobre el caso de la muerte de Monika Silva.
El juez José Intriago Williams, de la Unidad Judicial Multicompetente de Samborondón, dictó una condena de 30 días de prisión y ordenó que ofreciera disculpas públicas.
En la publicación, Panchana pedía esclarecer el caso de Monika Silva y mencionaba que entregó información a la Embajada de Estados Unidos sobre una empresa ecuatoriana.
Entonces, un abogado respondió a la publicación y se inició una discusión a través de X, el pasado 9 de junio.
Reacción de Gabriela Panchana
La activista manifestó que fue condenada por “un tuit que supuestamente contiene injuria calumniosa”.
Además, destacó que “todo el proceso – testigos, peritos, alegatos y sentencia – se resolvió en una sola jornada de seis horas y 40 minutos”.
Contexto social y judicial
Panchana también mencionó que el caso de Monika Silva sigue sin un solo detenido. En su carta pública, criticó la rapidez con la que se juzgó su opinión en comparación con otros casos graves en el país.
Asimismo, señaló que organizaciones y personas que solicitaron observar la audiencia no pudieron ingresar ni de forma pública ni telemática.
La reacción
“Hoy fui sentenciada a 30 días de prisión y a ofrecer disculpas públicas por una publicación en X. No por una amenaza. No por una calumnia. Por una opinión”, dijo Panchana.
Y agregó: “Este caso no trata solo sobre mí. Trata sobre lo que ocurre cuando la justicia penaliza la expresión y convierte el derecho a opinar en un riesgo”.
Gabriela Panchana rechazó la decisión judicial y anunció que la enfrentará “con todos los recursos” que la ley le reconoce.
Organizaciones ecuatorianas rechazaron este martes la condena de un mes de cárcel impuesta por un juez a la activista política Gabriela Panchana, crítica del Gobierno del presidente Daniel Noboa, tras ser denunciada por un abogado por supuestas afectaciones a su honra en un mensaje publicado en X, al considerar que criminaliza la libertad de expresión.
El caso se remonta al 9 de junio pasado, cuando Panchana señaló en X que la activista polaca Monika Silva, asesinada un día antes en la provincia costera de Santa Elena, había supuestamente entregado a la Embajada de Estados Unidos y la Administración para el Control de Drogas (DEA, en inglés) documentación relacionada con una empresa familiar de Noboa.
Horas después, el abogado Luis de Guzmán contestó ese mensaje diciéndole que «deje la miseria» y que no politice el tema. «Estoy de acuerdo que todo debe ser investigado, y en este caso más aún cuando se trata de una voz valiente con propósito; no como la tuya que solo abre la boca bajo intereses económicos«, le dijo De Guzmán a la activista.
En respuesta, Panchana escribió: «Miseria es ser operador de un poder mafioso. Y más ruin y bajo es acumular fortuna ejerciendo como matón que resuelve vía extorsión y violencia los asuntos de sus clientes».
Panchana aseguró que se trató de una opinión general y que no se dirigió al abogado de forma directa, pero De Guzmán interpuso una querella en su contra.
La Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios (Fundamedios), una de las organizaciones que busca velar por la libertad de prensa en Ecuador, señaló que el primer proceso fue archivado, pero que De Guzmán presentó una segunda acción que se tramitó bajo un procedimiento «expedito».
La condena se dictó en una sola jornada de audiencia, que duró seis horas cuarenta minutos. Fundamedios intentó acceder al proceso como observador, sin embargo no pudimos pese a tratarse de una audiencia pública», denunció la organización.
El juez condenó en primera instancia a Panchana a 30 días de cárcel y a emitir disculpas públicas y Fundamedios afirmó que la imposición de una pena privativa de libertad por una publicación en redes sociales, sumada a la obstrucción del acceso a una audiencia pública, configuraban «un patrón de uso del sistema judicial para desincentivar la expresión sobre asuntos de interés público».
CDH se pronuncia
Por su parte, el Comité por la Defensa de los Derechos Humanos de Guayaquil (CDH) expresó su preocupación ante las «graves señales de persecución y hostigamiento contra personas críticas del régimen de Daniel Noboa, mediante el uso del sistema penal como mecanismo para intimidar, sancionar y silenciar el disenso».
Y aseguró que el proceso seguido contra Panchana evidenciaba «los riesgos derivados de la aplicación de normas penales vagas y desproporcionadas para restringir la libertad de expresión y criminalizar la crítica pública».