Este jueves 13 de agosto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que Colombia no aprobó el envío de rescatistas mexicanos para apoyar en las labores tras el terremoto debido a la falta de una certificación.
El país sudamericano agota el plazo para hallar sobrevivientes tras el sismo de magnitud 7,4 que sacudió al territorio el pasado lunes 10 de agosto, y que hasta el momento registra más de 250 muertos.
El recién posesionado presidente Abelardo de la Espriella enfrenta críticas de la oposición debido al rechazo de socorristas provenientes de gobiernos de izquierda. Aunque su administración niega los señalamientos, por el momento solo han aceptado brigadas de rescate de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel.
«La brigada de la Secretaría de la Defensa Nacional, de rescatistas, no fue aprobada por el gobierno de Colombia», explicó Sheinbaum durante su rueda de prensa diaria. «Pidieron certificación por parte de Colombia. Están certificados, pero ahora piden otra certificación». La mandataria agregó que la brigada “Está lista para salir en cualquier momento”.
México cuenta con amplia experiencia en el manejo de estas catástrofes. Recientemente, envió brigadas de rescate a Venezuela tras el devastador doblete sísmico del 24 de junio que dejó más de 6 000 fallecidos.
«Son buenísimos los rescatistas de México (…) han trabajado en muchos lugares del mundo», añadió la mandataria, quien descartó «un conflicto» por la negativa.
Por otra parte, el miércoles 12 de agosto un grupo de los Topos mexicanos llegó a Colombia por su cuenta procedente de Venezuela. Estos rescatistas, civiles y voluntarios, habían denunciado previamente las restricciones a la ayuda internacional.
Asimismo, México envió 19,6 toneladas de alimentos, agua y medicamentos. Según cifras oficiales del gobierno mexicano, la ayuda humanitaria enviada sumará 58 toneladas esta semana.