El reconocido cantante mexicano Aleks Syntek sorprendió con un giro inesperado en su postura hacia la música urbana, al proponer una reconciliación con los artistas del reguetón. Después de años de duras críticas, el compositor confesó que sus declaraciones pasadas surgieron de la frustración laboral que generó la pérdida de espacios para géneros como el pop y el rock en la industria musical. El artista reveló que durante ocho años consecutivos ha vivido bajo un constante estado de tensión y privación del descanso, como consecuencia directa del impacto de sus opiniones públicas sobre este estilo musical. Esta situación, según detalló, afectó profundamente su bienestar personal y profesional.
Por su parte, el creador de éxitos pop admitió que el auge imparable del género urbano disminuyó las oportunidades laborales para intérpretes de otras corrientes musicales, lo que desencadenó un malestar que se prolongó durante buena parte de su trayectoria artística. En sus declaraciones más recientes, el cantante abordó el efecto negativo que tuvo su actitud defensiva frente a quienes impulsan ritmos bailables. “Dije cosas que no debí decir, le dije cosas a gente que les guardo mucho respeto. En el juego de la música no hay enemigos, es para que conciliemos, no para que peleemos”, expresó el compositor. Además, Aleks Syntek explicó con franqueza los problemas emocionales y laborales que le provocó el cambio en los hábitos de consumo musical del público. Su relato refleja la difícil transición que vivió al ver cómo su estilo perdía popularidad frente a nuevas tendencias “No dejen sin trabajo a los músicos desesperados como yo, tuvieron tanto éxito que nos dejó sin trabajo y estamos enojados. Por eso les agarré mucho coraje. Quiero que me dejen hacer rock y como nadie lo está escuchando, me siento deprimido y me pasa esto de que me pongo loquito”, afirmó Aleks Syntek, el cantautor describió el agotamiento acumulado por las discusiones constantes en redes sociales y las intromisiones en su vida privada. Esta situación, según sus palabras, ha sido insostenible. “Llevo 8 años que no descanso y no duermo porque todos los días sale un teléfono descompuesto”, añadió el creador musical.

Sin embargo, el propio músico reconoció que, en reuniones familiares, llega a bailar canciones del género urbano, a pesar de sus reservas iniciales. Este gesto muestra un cambio de actitud que podría allanar el camino hacia la reconciliación. Para cerrar definitivamente este período de confrontación, el autor planteó la posibilidad de grabar un tema conjunto con algún exponente representativo del reguetón en América Latina. La iniciativa busca convocar a un artista urbano para interpretar una pieza de estilo pop o colaborar en una producción discográfica ajena. “Quisiera invitar a un reguetonero que haga un pop conmigo o yo me voy a su disco y hacemos algo más pop. Podría ser una coyuntura para firmar la pipa de la paz”, argumentó el productor. El cantautor recalcó que la industria discográfica debe ofrecer espacio a la diversidad de estilos como el bolero, el jazz, el rock y la música urbana, promoviendo así una convivencia armónica entre géneros. No obstante, el anuncio de conciliación ocurrió tras un tenso episodio registrado durante las celebraciones por la Independencia en Ciudad de México. Durante la presentación patriótica en la alcaldía Benito Juárez, el músico interrumpió el show para encarar los reclamos de una parte de los asistentes.
El cantante recordó los ataques recibidos en plataformas digitales tras sus cuestionamientos a los contenidos explícitos en la música popular. Esta situación lo llevó a enfrentar al público presente. “Hablaron cosas horribles de mí por 8 años, amenazaron a mi esposa, a mi familia porque fui el único artista que dijo que ya dejemos a las señoras, abuelos y niños con música que no es apropiada para ellos”, sostuvo el intérprete. La confrontación con el público aumentó cuando personas del foro exigieron canciones pertenecientes a otros repertorios populares, lo que generó una respuesta airada del artista. “Entre más me digas eso, menos voy a cantar. ¿Nunca quisiste oír la verdad de Aleks Syntek? Es la primera vez que lo estoy diciendo en 15 de septiembre y tú: ‘Canta la de Juan Gabriel’. Y aparte esa canción que me estás pidiendo no es mía, es del Buki”, recriminó sobre el escenario. El compositor también dirigió críticas hacia el impacto de la música urbana en la identidad cultural del público local, haciendo un llamado a preservar las raíces mexicanas. “No somos reguetón, no somos gángsters de Nueva York, somos mexicanos. Hablen como mexicanos, no como puertorriqueños”, enfatizó el artista frente a la audiencia. El creador musical cuestionó las dinámicas de consumo que afectan las condiciones de trabajo de los instrumentistas de formación tradicional, señalando las dificultades que enfrentan los músicos académicos. “Tengo 20 años aguantando que verdaderos músicos pasen carencias mientras ustedes consumen a puro sujeto sin talento, escuchando a tipos que cantan eso”, aseveró el cantante.

Tras el evento festivo, el autor utilizó sus plataformas digitales para justificar la molestia expresada durante su actuación. El músico denunció agresiones físicas dirigidas contra personas vulnerables presentes en las primeras filas del foro público. “No hay nada que me moleste más que violentar a abuelas y niños, mi ira fue justificada. Si no entienden español, buscaré un lugar donde sí lo hagan”, manifestó el cantautor.
El artista sugirió la posibilidad de abandonar temporalmente las presentaciones en vivo dentro del territorio nacional, como medida para preservar su salud mental. “México pronto te dejaré en paz. Te amo, te prometo volver con excelentes noticias, porque alejarme significa salvación mental y espiritual”, expresó el productor. Además, el compositor fundamentó su decisión en la necesidad de resguardar su estabilidad emocional antes de iniciar proyectos profesionales en el extranjero, buscando un respiro que le permita retomar su carrera con renovada energía.