- expreso.ec

La tercera jornada de la Vuelta a España, disputada este lunes 24 de agosto sobre un trazado de 174 kilómetros, terminó en una drástica e inédita decisión: la neutralización y suspensión definitiva de la etapa a solo 12 kilómetros de la línea de meta.
Lo que perfilaba un exigente final pirenaico —tras superar el Col de Mont-Louis (1.ª categoría) y encarar el ascenso definitivo hacia Font Romeu (2.ª categoría)— se transformó en un escenario impracticable. Una tormenta dantesca acompañada de una intensa granizada anegó la calzada, redujo a cero la visibilidad en el descenso y volvió sumamente peligroso el asfalto.

El italiano Lorenzo Fortunato (XDS Astana Team) y el luxemburgués Mats Wenzel (Equipo Kern Pharma) rodaban destacados en la cabeza de carrera con serias opciones de disputarse el triunfo. Sin embargo, la acumulación de hielo en la ruta y las bajísimas temperaturas pusieron en riesgo la integridad física del pelotón.
Ante la gravedad del clima, fue el propio líder de la clasificación general, Tadej Pogačar, quien tomó la iniciativa: levantó la mano y dio la señal al grupo para detener el ritmo y buscar refugio en los vehículos y estructuras de la organización. La dirección de carrera confirmó instantes después la cancelación definitiva de los últimos kilómetros para priorizar la seguridad. Por decisión de los comisarios, la etapa no tendrá ganador oficial ni se celebrará la ceremonia de podio.

Alain Luneau, alcalde de Font Romeu, localidad francesa a la que no pudo llegar la tercera etapa de la Vuelta a España debido a una fuerte tormenta de granizo, se mostró “desolado” por la cancelación de la jornada este lunes 24 de agosto, pero señaló que fue lo más razonable “por la seguridad de los ciclistas”.
“Ha sido una decisión lógica y razonable. Era la tercera etapa y no sería bueno que se produjesen lesiones en los ciclistas, todavía quedan muchas etapas y el riesgo no era asumible”, comentó el funcionario.

“Espero que algún día regrese la Vuelta a Font Romeu, tengo esperanza, no sé si dentro de poco, tal vez dentro de dos años”, expuso.
“El director de la Vuelta nos ha dicho que está muy contento con nuestra organización, pero que el clima no es nuestra culpa, por supuesto”, añadió.

Para el ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education-EasyPost), esta tercera fracción representaba un terreno idóneo para mover la carrera y poner a prueba a los favoritos en el primer test de montaña. Carapaz marchaba atento y bien posicionado en el grupo principal de los capos, resguardado por sus compañeros de equipo antes de afrontar las rampas decisivas de Font Romeu.

Aunque la suspensión dejó con la miel en los labios al carchense, la buena noticia para el ciclismo ecuatoriano es que «La Locomotora» se mantiene intacto, sin sufrir caídas ni percances físicos en un día desastroso para el pelotón. Sin tiempos tomados en la meta ni bonificaciones otorgadas, la general se mantiene congelada y Carapaz conserva intactas sus opciones en la lucha por la clasificación individual.







