- eluniverso.com

Ecuador suma una nueva hazaña en el deporte de alta resistencia. La atleta Yanna Guillín logró completar uno de los retos más extremos del trail running en Sudamérica, destacándose como la única mujer en finalizar la prueba principal de la competencia en Bolivia.
Se trata del Extreme Trail Running, la competencia se llevó a cabo en la Cordillera del Tunari, en Cochabamba, un entorno de alta montaña que supera los 5.000 metros de altitud y que es reconocido por su dureza.

Los participantes enfrentaron condiciones adversas que incluyen cambios bruscos de clima, terrenos irregulares y rutas de alta complejidad.
La categoría de 35 kilómetros es considerada la más desafiante. Fue precisamente en este recorrido donde Guillín marcó la diferencia al convertirse en la única mujer en cruzar la meta.

Durante el trayecto, la deportista ecuatoriana tuvo que superar lluvia, nieve y tramos difíciles que exigían máxima concentración.
Al llegar a la meta, Guillín celebró con la bandera de Ecuador, dejando un mensaje de esfuerzo y perseverancia.
¿Quién es Yanna Guillín?
La deportista, oriunda de la provincia de Chimborazo, cantón Colta, se ha caracterizado por su tenacidad y adaptabilidad a carreras consideradas desafiantes.

La atleta, de 28 años ha desempeñado un rol importante en competencias anteriores. Fue la primera mujer en alcanzar el puesto número uno en la tercera edición del Extreme Trail Running Tunari, que se desarrolló el pasado 28 de diciembre en Bolivia.
Yanna compite usando anaco, una prenda tradicional andina, llevando su identidad cultural en cada paso. Su presencia no solo destaca por el rendimiento deportivo, sino también por el mensaje que transmite.

Correr en estas condiciones ya implica un desafío físico, pero hacerlo manteniendo sus raíces visibiliza una forma de resistencia cultural que rompe estereotipos y prejuicios.
Para su familia, acompañarla en este proceso es también parte del logro. Verla alcanzar la cima en condiciones extremas convierte la experiencia en un momento inolvidable.
Su historia no solo habla de deporte, sino de perseverancia, identidad y orgullo. Lo conseguido por Yanna Guillín va más allá de una medalla.

Su participación abre camino para otras mujeres, especialmente aquellas que buscan representar su cultura en espacios donde históricamente no han sido visibles.