Pablo Alborán anuncia su próxima gira para el 2022.

El cantante español, Pablo Alborán volverá a cantar en la distancia corta de 13 grandes teatros y auditorios del país el próximo año, un “reto” que afronta con ilusión pese al resquemor inicial, desnudo” y expuesto como hacía años que no se encontraba con el público, a solas con su piano o con la guitarra.

”En un teatro no hay trampa ni cartón. Te ven hasta el alma. Ese es el reto que me apetece vivir más que nunca, volver a sentir la responsabilidad de estar desnudo en el escenario”, explica en una charla, tras reconocer que este formato fue una decisión que le costó “muchísimo tomar”. “Tenía miedo”, confiesó.

Asimismo mencionó, bastó una sentada a las teclas y repasar “de cero” todas las canciones que ha editado desde “Pablo Alborán” (2011), su primer álbum, para descubrir detalles que no había percibido nunca. “Y así vi que se podría cubrir la mitad del concierto con un solo instrumento”, señala. ”Debía recordar que cuando compongo, lo hago a solas al piano. Pero sí, cuando me planteé todo esto daba mucho respeto volver a eso, aunque en los conciertos sea el tramo que más disfruto”, cuenta el músico, que en la segunda parte de sus próximas citas se le sumarán tres músicos como acompañamiento.

«Estoy escribiendo sin parar», dice antes de anunciar que tiene dos canciones «listas» y que una de ellas verá la luz el próximo mes de enero. No se atreve sin embargo a ponerle fecha al álbum que tomará el relevo de Vértigo (2020).

La gira, para la que se ponen las entradas a la venta, arrancará el 26 de febrero en el Teatro Auditorio de la localidad almeriense de Roquetas y pasará por espacios tan emblemáticos como el Palau de la Música de Barcelona el 3 de marzo, el Palau de Les Arts de Valencia el 11 de marzo, el Auditorio Nacional de Madrid el 22 de marzo o el Teatro Cervantes de su Málaga natal el 20 de junio.

«Empecé a verlos por todas partes, como cuando canté con Camilo, que llevaba un halcón dibujado en el brazo. Por eso me compré los calzones más horteras que puedan existir en el planeta y había que verme la noche de los Latin Grammys con ellos en el salón de casa, con el reloj de mi abuelo que me da mucha suerte y con la virgen de Guadalupe colgada del cuello», confiesa. La superstición duró lo que sus expectativas. «Y no he vuelto a ver un águila en ninguna parte. Los calzones los he guardado, pero no se los vuelve a poner nadie», apostilla entre risas ante un 2022 para el que pide «salud y humor».

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