Mas casos de pornografía

Las investigaciones policiales han detectado las formas de operar de las bandas o las personas que cometen ese delito. Hay miembros de redes de pornografía que contactan a las víctimas a través de internet. Los delincuentes amenazan a los menores con hacerles daño a ellos o a sus familiares si no envían imágenes o videos de sus partes íntimas.

Otra manera es a través de la extorsión. Contactan a adolescentes a través de redes sociales. Utilizan perfiles falsos y crean un vínculo de amistad o enamoramiento.

Luego les piden fotos y videos de sus cuerpos. Cuando obtienen el material, les obligan a tener relaciones sexuales a cambio de no difundir el contenido. Una tercera forma es cuando los padres o conocidos cometen el ilícito.

A inicios de agosto, la Policía dio a conocer que 12 personas fueron detenidas por ser parte de una organización delictiva transnacional, que operaba en el país y que se dedicaba a la producción de pornografía infantil.

En ese caso, dos de las 12 personas fueron aprehendidas en un hostal de Canoa, en Manabí. Cuando los uniformados llegaron al lugar, comprobaron que los dos sospechosos estaban con dos menores de edad. También había equipos de filmación y fotografía.

Un informe estadístico de Fiscalía señala que, desde agosto de 2014 hasta el 12 de agosto de 2022, se han registrado 761 casos de pornografía infantil a escala nacional. Esos delitos comenzaron a aumentar desde 2020 y la mayoría se registró en 2021.

Agentes de la Policía que rastrean este tipo de delitos aseguran que las redes criminales dedicadas a este ilícito se activaron con fuerza en 2020. Esto ocurrió porque la pandemia del covid-19 obligó al uso masivo de equipos tecnológicos. “Los niños y adolescentes incrementaron el uso de computadoras, celulares, internet y redes sociales, y se volvieron más vulnerables a las cibermafias”, dijo un jefe policial.

Un informe del Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (una organización sin fines de lucro de EE.UU.) señala que en 2020 Ecuador superó las 200 000 alertas de presunta explotación sexual y pornografía infantil. Hubo un aumento del más del 100%, en relación con 2019, cuando se registraron 98 669 incidentes. Estos datos se obtuvieron con CyberTipline, un sistema centralizado estadounidense que sirve para denunciar la explotación infantil en línea.