GIMNASIA || Guatemalteco Gabriel Estuardo fue sancionado 4 años por dopaje, ahora lucha por su inocencia

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Es la historia del gimnasta guatemalteco Gabriel Estuardo Paniagua, de 18 años, quien recientemente fue notificado de una suspensión de cuatro años por la Agencia Nacional Antidopaje -ANADO-, al arrojar un resultado analítico adverso en una prueba de dopaje.

“Desde un principio pensé que cuatro años es mucho tiempo, es demasiado tiempo, mi cuerpo cambia, mis intereses cambian, estoy en la Universidad y en cuatro años lo más probable es que ya la haya terminado. Cuatro años es mucho”.

Paniagua Muñoz pone en duda su continuidad en el deporte de alto rendimiento. “Lo veo bastante complicado, incluso, dos años se me hace un lapso de tiempo muy grande. Llevo seis meses sin entrenar y siento que mi cuerpo ha cambiado, he intentado hacer ciertas cosas que antes me parecían fáciles y me cuestan. Ha sido un cambio de estilo de vida bastante duro”.

Una mañana de sábado, mientras se disponía a entrenar en la Federación Nacional de Gimnasia, Gabriel y sus compañeros de equipo fueron sometidos a una prueba sorpresa antidopaje. “Yo me ofrecí de manera voluntaria, de buena fe, porque ya había realizado una prueba de dopaje anterior, entonces, con ese antecedente sentí que todo iba a estar bien”.

En ese entonces Paniagua era menor de edad (17 años) así que fue acompañado por Marco Valenzuela, coordinador técnico de gimnasia artística de la Federación. El otro gimnasta del equipo que se sometió a la prueba de forma voluntaria fue Mario Taperio (16 años).

“La prueba fue bastante normal, lo único raro fueron los formularios. El oficial de dopaje, siento que, estaba muy nervioso y por eso cometió varios errores en el formulario. Tuvo que romper el primero, llenó otro, tuvo que romper el segundo y el tercero fue el que quedó oficial”.

Después de volver de su primera competencia categoría adulto, el Campeonato Panamericano de Gimnasia Artística en Medellín, Colombia, en la que concluyó como el mejor guatemalteco, recibió la noticia de su resultado analítico adverso. “Cuando yo ví los cuatro años se me cayó el mundo. La gimnasia ha sido mi vida. Yo fui muy transparente durante todo mi proceso”.

“Nadie tiene una mala vista sobre mí y fue algo que yo quise siempre: tener mi nombre bien, que todos supieran lo bueno que era y sin aprovecharme de circunstancias. Se me derrumbó todo porque el deporte había sido mi vida y no tenerlo es raro”. Gabriel práctica gimnasia desde los seis años.

Decide no solicitar la Prueba B. “Estoy 100% seguro que esa no era mi muestra, porque en el formulario hay un tachón o una sobre escritura en el código de muestra. Nada me garantiza que esas sean mis pruebas. Me hice una prueba de testosterona para verificar cómo estaba y todo salió en rangos normales. Incluso, en el tiempo en el que me hicieron la prueba, mi rendimiento en lugar de aumentar, disminuyó”.

Así, la ANADO le propuso dos opciones: aceptar los cargos o solicitar un juicio justo. Gabriel Paniagua optó por lo segundo. “Yo tuve dos audiencias. Pasa casi un mes y la resolución fueron cuatro años de suspensión total, sin practicar gimnasia, sin practicar otro deporte y sin competir”.

“El hecho de entrenar tanto a no entrenar fue un golpe bastante duro. Empecé a ir a un psicólogo, que llevara mi proceso y me entendiera al final de todo. Se me ha hecho bastante difícil algo que me haga salir de la cama, porque despertar y no saber qué hacer, no tener nada qué hacer, es algo complicado”.

“Pasé de entrenar esas siete horas a pasarlas durmiendo. No sé si para evitar pensar en lo que estaba sucediendo, he pasado mucho tiempo, entre comillas descansando, por el simple hecho de la tristeza de no poder hacer lo que me gusta”.

Pelea por su inocencia

Ahora Gabriel Estuardo Paniagua ha pasado de pelear por subir al podio a una batalla en la que defiende su inocencia. Lo hace junto a la abogada Marissa Carolina Maselli Izás de Gabriel, quien es conocida por llevar la mayoría de estos casos en Guatemala.

La sustancia que se le encontró en una cantidad fuera de los estándares permitidos es boldenona metabolitos, un esteroide anabólico desarrollado para uso veterinario que se utiliza en la ganadería para mejorar el desempeño físico y aumentar el peso y la masa muscular de los animales, según un artículo de la BBC.

No es el primer caso en el deporte de Guatemala por esa sustancia. En el fútbol, Mynor Dávila (Apertura 2005) y David Espinoza (Clausura 2007) arrojaron un resultado analítico adverso. El caso más escandaloso se produjo en el Apertura 2011 cuando el panameño Adolfo Machado, y los nacionales Marvin Ceballos y Fredy Thompson, jugadores de Comunicaciones FC en ese entonces, fueron suspendidos dos años.

El uso de sustancias prohibidas en el deporte ha generado escándalos mundiales. En Guatemala, la Liga Nacional de Fútbol decidió en junio del 2019 eliminar las pruebas antidoping, que estaban reglamentadas para realizarse en las semifinales y finales de cada torneo.

Un año antes Francisco Aguilar Chang, expresidente de la Agencia Nacional Antidopaje había afirmado, en una citación al Congreso de la República, que Guatemala era el país que más pruebas realizaba en Centroamérica. En 2015 se realizaron 160 pruebas, en el 2016 fueron 200, en el 2017 subieron a 260, indicó en esa oportunidad. Y es que algunos casos de dopaje han trascendido lo deportivo. Otros han llegado hasta el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS, por sus siglas en francés), la última instancia para dirimir disputas deportivas.