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El legado de Arnold Schwarzenegger encontró un nuevo heredero en las tarimas de competición profesional. Joseph Baena, hijo del legendario actor y de la guatemalteca Mildred Patricia Baena, debutó en el fisicoculturismo durante el certamen NPC Natural Colorado State. Tras años de constancia en el mítico Gold’s Gym de Venice Beach, el joven demostró que la disciplina y la entrega rinden frutos.
El legado de Arnold Schwarzenegger

La consagración de Baena superó las expectativas de los analistas del sector. Según informó People, el atleta obtuvo el primer puesto en las categorías Men’s Open Body Heavy Weight Class, Men’s Classic Physique True Novice y Men’s Classic Physique Novice.
Su preparación para este debut contó con la supervisión directa de su padre, Arnold Schwarzenegger, quien a sus 78 años todavía mantiene una rutina activa. El exgobernador de California le brindó consejos sobre simetría y estética para que su desempeño sobre el escenario fuera impecable.

“¡Misión cumplida!”, escribió Joseph en su cuenta de Instagram, donde compartió con sus seguidores las imágenes de sus poses reglamentarias.
Entrenamiento en la “Meca del culturismo”
El camino hacia el éxito de Baena fue un proceso de casi una década de dedicación en California.

En otra entrevista con People, el fisicoculturista recordó que su vínculo con la actividad física nació como una forma de priorizar su salud.
“Todos empezamos en algún sitio, pero dar el primer paso es lo más importante”, señaló el joven de 28 años, quien encontró en la natación escolar su primer contacto con el mundo del ejercicio.

Si bien hoy destaca por su musculatura, el camino fue difícil. Baena recordó que su relación con el deporte nació de una realidad muy distinta. “A veces la gente olvida que en el instituto era gordito”, explicó. Incluso sufrió decepciones deportivas: “Me echaron del equipo de baloncesto y de fútbol porque no podía seguir el ritmo de los demás chicos”.

Esa falta de rendimiento físico lo llevó a buscar refugio en una disciplina que no le impuso barreras de entrada. “Afortunadamente, en natación no había pruebas de selección y eso cambió mi vida para siempre”, agregó.