A 44 días de la detención del alcalde Aquiles Álvarez por el denominado caso Goleada, la administración municipal de Guayaquil atraviesa una etapa de incertidumbre y reestructuración.
La concejal Cinthia Gabriela García, del Partido Social Cristiano (PSC), alzó su voz para exigir la renuncia definitiva del burgomaestre, para que Tatiana Coronel asuma el control definitivo, pues sostiene que a Álvarez, ante sus tres órdenes de prisión preventiva, se le acabará pronto los recursos legales para mantener el cargo. Afirma que debe tomar esa decisión por moral y para que exista un liderazgo real en la urbe.
“Debe renunciar a su cargo de alcalde de la ciudad para que Guayaquil pueda avanzar y la señora alcaldesa subrogante pueda asumir la responsabilidad e iniciar ya a trabajar”, exclamó en una entrevista en Contacto Directo.
Para la concejal Cinthia Gabriela García, del Partido Social Cristiana (PSC), el cabildo no puede detenerse por los problemas legales de Álvarez, que califica de orden estrictamente personal y familiar.
García cuestiona la postura inicial de un sector del Concejo, compuesto por aliados políticos, que intentó posicionar la situación jurídica de Álvarez como un problema de toda la ciudad. Esta narrativa, según la edil, choca con la realidad de las calles, donde lo que verdaderamente resiente el ciudadano es la ausencia de gestión.
Manifiesta que se siente una falta agilidad administrativa para afrontar problemas, como el malestar ciudadano por la basura acumulada en toda la urbe, porque el servicio de recolección no pudo operar al 100 % por el toque de queda. Criticó que no se previno que este servicio vital no estaba contemplado de forma automática entre las excepciones del decreto ejecutivo.
A esto se suma una defensa institucional calificada como «muy débil», reflejada en comunicados imprecisos sobre entidades clave como Segura EP, ante la intervención realizada por el Ministerio del Interior.
En las últimas semanas, el cabildo ha oficializado recambios en direcciones estratégicas, destacando la salida de figuras de alto perfil como Fernando Cornejo, quien concentraba cuatro cargos, además de los directores de comunicación, de la mujer y el secretario del consejo.
A criterio de García, estos movimientos sugieren que Coronel está marcando distancia del equipo original de Álvarez para establecer su propio círculo de confianza.
García explicó que la licencia sin sueldo de Álvarez culmina el 26 de marzo. A partir de ese momento, los escenarios son limitados: el Concejo podría aprobar hasta 15 días adicionales sin sueldo, alcanzando el tope legal de 60 días anuales.
Además, Álvarez podría hacer uso de sus días de vacaciones acumuladas, sujeto a la confirmación de recursos humanos. Si agota estos recursos y acumula tres días de abandono del cargo sin justificación, se abre la puerta a un proceso de remoción. Más allá de los plazos legales, la concejal García concluyó que ya debe dar un paso al costado para que el Municipio de Guayaquil realmente esté enfocado en resolver sus problemas.