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Un dispositivo parecido a un celular reemplazó a las tarjetas amarilla y roja en el partido en que Nacional venció 3-0 a Rentistas por la Copa de Uruguay. Registra sanciones, goles y cambios en tiempo real y promete simplificar el trabajo arbitral, pero desde algunos sectores del estadio costaba distinguir los colores y el sistema sigue en prueba.
Qué es y cómo funciona

Las tarjetas digitales son un desarrollo de la empresa uruguaya REFe, junto con la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Se trata de un aparato con sistema Android, doble pantalla y dos botones físicos a los costados, uno amarillo y otro rojo. Al presionar uno, ambas pantallas se iluminan del color elegido, de modo que el árbitro muestra la sanción igual que con una tarjeta de cartón.
La diferencia está en lo que ocurre después. El dispositivo se sincroniza antes del partido con el reloj y las alineaciones de los dos equipos. Al sacar una tarjeta, el árbitro toca el escudo del equipo, elige al jugador y el sistema guarda la infracción con el minuto exacto. Lo mismo sirve para goles, sustituciones y para anular incidencias tras una revisión del VAR. No necesita conexión a internet durante el partido: la información se sincroniza antes y después del encuentro con el sistema COMET, el que usa la AUF para los registros oficiales.

El estreno fue a cargo del árbitro Eduardo Varela, de 39 años, en el duelo entre Nacional y Rentistas. La imagen se volvió viral y generó burlas y memes en redes.
Lo bueno del sistema
Ahorra tiempo en la cancha.

Con las tarjetas tradicionales, el árbitro debe anotar a mano, con lápiz, el motivo y el minuto de cada sanción. Mauro Sacco, director de REFe Device, lo resumió así: «Es mucho más rápido que sacar la tarjeta, mirar el reloj y anotar». Varela coincidió en que le ahorra tiempo y que no distrae más que anotar en papel, porque en ambos casos hay que agachar la cabeza.
Reduce el trabajo administrativo posterior.

Sin el dispositivo, el árbitro debe cargar en COMET jugador por jugador y cada incidencia, algo que según Varela lleva «media horita por partido». Para quienes dirigen en Primera o Segunda es un partido por fin de semana, pero en las divisiones formativas pueden ser seis o siete. Con la herramienta, toda la información queda guardada para generar las cédulas al terminar.
Concentra varias funciones en un solo aparato.
El árbitro ya no necesita llevar tarjetas físicas, libreta y lapicera. Además, el dispositivo tiene un botón para grabar un audio que explique el motivo de la tarjeta o recuerde lo que dijo un jugador expulsado.
Es fácil de usar.
Según se vio en las imágenes del partido, el árbitro manejó el sistema sin dificultad.
Lo malo del sistema
Es difícil de ver desde la tribuna

Es la crítica principal. La visibilidad de las tarjetas impidió que se estrenaran en el partido entre Defensor y Plaza, y recibió comentarios negativos en redes tras el de Nacional y Rentistas. Varela propuso a los desarrolladores colocar un LED alrededor de la pantalla para que todo el público pueda ver qué tarjeta se sacó: «Esto es un espectáculo, el público debe ver lo que está pasando».
Los dispositivos de los árbitros no se comunican entre sí

Varela quiso que lo anotado por uno de los cuatro árbitros se sincronizara con los aparatos de sus compañeros, porque a veces no todos registran todas las incidencias. Sacco le explicó que es «difícil», ya que los celulares no están conectados entre sí y solo se sincronizan antes y después del partido.
Puede distraer al árbitro en momentos delicados.

El juez debe mantener la atención en los jugadores, las protestas y el desarrollo del encuentro. Si necesita dedicar demasiado tiempo a manipular la pantalla, podría perder de vista situaciones importantes.
Genera dudas prácticas
Depende del funcionamiento del dispositivo.

Como ocurre con cualquier equipo electrónico, pueden presentarse problemas de batería, pantalla, botones o funcionamiento del software.
La tecnología no garantiza que desaparezcan los errores arbitrales.

Aunque el sistema puede mejorar el registro de las sanciones, no determina por sí mismo si una falta merece tarjeta amarilla o roja. Esa decisión continúa dependiendo del criterio del árbitro.
Qué viene

El sistema continúa en fase de prueba en la Primera División de Uruguay. Varela se mostró conforme con la herramienta, que «sorprendió», y dijo que la tomaron «de forma muy seria». Si se corrigen los problemas de visibilidad y de sincronización, el dispositivo podría extenderse en un futuro cercano.