El futbolista argentino nacionalizado ecuatoriano, Damián Díaz regresó a Ecuador con el Guayaquil City en este 2026, después de un breve paso por Argentina en Banfield, y existió la posibilidad para volver a Barcelona SC, pero no se concretó.
Cabe recordar que a mediados del 2024, la directiva de Antonio Álvarez llegó a un acuerdo para la rescisión de contrato del Kitu y se firmó su salida del club; sin embargo, el 10 no quiso pronunciarse por ello. «Yo siempre me mantuve al margen de todos los ruidos de mi salida (de Barcelona SC)… pienso que fue lo mejor dejar pasar el tiempo y dejar que todo se acomode. En algún momento las cosas se podrán acomodar”, señaló Damián Díaz.

Sin embargo, hace varias semanas, el entrenador de Barcelona SC, César Farías, informó de una conversación que tuvo con Damián y su deseo de contar con su regreso, algo que fue confirmado por el argentino. “Yo acepté la charla que me propuso el entrenador (César Farías). Le agradezco por la idea que el tenía para conmigo, pero hay un montón de cosas en el medio, siempre respetando al club donde estoy ahora”, expresó el Kitu. No obstante, al ser consultado por un posible regreso en el futuro, Damián aclaró que “me juega en contra también la edad porque uno dice que volveré en algún momento donde las cosas estén distintas, pero pasa el tiempo y también pasa mi edad”.

A pesar de ello, Díaz remarcó que reconoce la tensa situación de los toreros, por lo que anunció que sí desea volver a Barcelona SC para poder ayudar a la institución en los próximos años. Además detalló el 10, “Barcelona SC está pasando por un momento complicado y meter más leña al fuego no le hace bien. El amor es eterno, y sé que si no vuelvo como jugador, lo haré en una Noche Amarilla o como algo, pero intentaré estar ahí dando una mano al club”.

En todo caso, Díaz reconoce que dejó la conversación de su regreso a los toreros entre los clubes, pero no existió un acuerdo; sin embargo, está listo para apoyar a Barcelona desde otro puesto. “Al club hay que darle entrega total. Tomará su tiempo, tendrá sus maneras, pero ojalá me encuentre en una posición donde pueda dar una mano. Si es dentro de la cancha, mejor; si es desde cerca o si es desde arriba, también, desde el lugar que me toque”.
