Érika Tumbaco, la mujer cuya vivienda aparece mencionada en las transcripciones judicializadas de conversaciones entre el expresidente Rafael Correa y el expolicía Rodney Rengel, rindió este lunes, 29 de junio, su versión en la Fiscalía dentro de una investigación por presunta obstrucción a la justicia y fraude procesal relacionada con la supuesta manipulación política del denominado caso Porsche.
Su comparecencia no corresponde a la reciente investigación abierta por presunto espionaje, peculado y otros delitos tras la difusión de los audios atribuidos a Correa y Rengel y en la que está involucrada Segura EP, sino a una denuncia presentada el año pasado por la defensa de Tumbaco.
El abogado Fernando Yávar explicó que la investigación busca esclarecer la utilización de un video en el que aparece un vehículo Porsche Cayenne de Industrial Molinera llegando al domicilio de Tumbaco, imágenes que, según sostiene, fueron manipuladas para relacionar a su clienta con José Ballesteros, procesado por el atentado ocurrido en la Bahía de Guayaquil el 3 de junio de 2025.
“El caso está abierto por obstrucción a la justicia, particularmente en lo relacionado con la manipulación que se hizo políticamente del video del carro de Industrial Molinera llegando a la casa de la señora Tumbaco, no del señor Ballesteros, como se pretendió decir”, indicó Yávar a este Diario.
Añadió que este lunes la Fiscalía recibió las versiones de Tumbaco y de sus tres hijos, dos de ellos menores de edad.
“Todos ellos han referido lo que ocurrió ese día. Existieron dos emergencias familiares: una, la de su hija Amanda; y la segunda fue el allanamiento de la casa”, señaló.
Según explicó, los hijos narraron cómo fueron retenidos durante el operativo militar y cómo, tras revisar el departamento donde vivía la familia, los uniformados se retiraron al no encontrar elementos relacionados con el atentado.
“Después de haber revisado todo en su domicilio (…) al no encontrar nada relacionado con el acto terrorista de la Bahía decidieron retirarse los militares”, sostuvo.
“No conozco al señor Ballesteros”
Durante su versión, Érika Tumbaco insistió en que nunca conoció a José Ballesteros, quien residía en un departamento distinto dentro del mismo inmueble.
“Yo no conozco al señor Ballesteros, ni siquiera sabía que vive abajo”, afirmó.
Relató que el día del atentado se encontraba trabajando cuando uno de sus hijos le avisó que militares realizaban un operativo en la vivienda. Minutos después recibió otra llamada informándole que su hija Amanda había sufrido un accidente de tránsito y había sido trasladada de emergencia a un hospital.
Mientras se dirigía al centro médico, volvió a ser contactada por sus hijos.
“Me dijeron: ‘Mami, los militares se metieron y nos tenían en el piso buscando al señor Ballesteros’”, recordó.
Tumbaco contó que decidió regresar primero a su casa, donde encontró a sus hijos afectados por el allanamiento.
“Llegué y vi cómo habían dejado la casa. Les habían pegado a mis niños, que son menores de edad”, manifestó.
La mujer también se refirió por primera vez a las transcripciones conocidas en los últimos días, en las que Rafael Correa pregunta si existía una cámara vigilando su domicilio.
“Después dijeron que había vigilancia. Entonces yo digo: si tenían vigilancia, ¿por qué no vigilaron que el señor entraba y salía? Él vivía abajo y yo arriba”, cuestionó.
Y añadió: “No entiendo por qué me vinculan, por qué vigilaron mi casa, llamadas o todo eso. No sé qué querían encontrar” y también negó otra de las versiones que circularon durante la polémica respecto a que su hija Amanda, de 23 años, era funcionaria municipal y afirmó que ella trabajaba en el Tuti y negó alguna vinculación con la Agencia de Tránsito y Movilidad de Guayaquil.
Durante su declaración, Tumbaco reveló además que su hija Amanda continúa hospitalizada tras sufrir un accidente de mayor gravedad semanas después de los hechos de la Bahía.
Sobre el Porsche Cayenne en el que fue trasladada el día del accidente de Amanda, explicó que únicamente utilizó el vehículo que la empresa donde trabaja puso a su disposición por tratarse de una emergencia.
“Había un carro disponible. Yo no sabía que era un carro de alta gama”, señaló.
Próximas diligencias en la investigación
Yávar indicó que Ballesteros también estaba convocado a rendir versión este lunes, pero no acudió a la diligencia.
Además, anunció que la Fiscalía realizará un reconocimiento del inmueble para dejar establecido que Tumbaco y Ballesteros ocupaban departamentos completamente independientes.
“Esperamos que se confirme lo que se ha pretendido ocultar (…): que la señora Erika vivía en la parte superior y el señor Ballesteros en la parte inferior”, sostuvo.
El abogado recordó que, de forma paralela, la Fiscalía abrió recientemente una investigación de oficio distinta a esta, relacionada con las denuncias por presunto espionaje mediante Segura EP, proceso que se encuentra en otra unidad fiscal y que no descarta que puedan darse vinculaciones nuevas.