Recientemente, la Audiencia Nacional falló a favor de Shakira en el litigio que mantenía con la Agencia Tributaria por su situación fiscal en 2011. De acuerdo con la sentencia, el organismo no logró demostrar que la artista permaneciera en España más de 183 días durante ese año, requisito clave para considerarla residente fiscal, el fallo anula una resolución previa del Tribunal Económico-Administrativo Central y ordena la devolución de lo reclamado, con intereses y costas, por un monto que supera los 55 millones de euros.

Luego de conocerse la decisión, la cantante difundió un comunicado en el que describió el impacto personal del proceso: “Después de más de ocho años soportando un señalamiento público brutal, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches enteras sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, por fin la Audiencia Nacional ha puesto las cosas en su sitio. Nunca hubo fraude, y la propia Administración nunca pudo demostrar lo contrario, sencillamente, porque no era cierto”.

Sin embargo, la resolución judicial se circunscribe exclusivamente al ejercicio fiscal de 2011, distinto del proceso penal por años posteriores que concluyó con un acuerdo en 2023. En este caso, el tribunal consideró que no quedó acreditado que la artista tuviera en España su residencia habitual ni el núcleo principal de sus intereses económicos. La defensa sostuvo que ese año Shakira estaba inmersa en una gira internacional con presentaciones en múltiples países, lo que hacía inviable que hubiera permanecido el tiempo mínimo exigido por la ley.



Además, en su mensaje público, la artista también cuestionó el trato recibido durante el proceso: “Aun así, durante casi una década, se me ha tratado como culpable. Se ha filtrado, distorsionado y amplificado cada paso del proceso, y se ha utilizado mi nombre y mi figura pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes”. Y cerró con una reflexión: “Hoy esa narrativa cae, y lo hace con la fuerza de una sentencia. Mi mayor deseo es que este fallo siente un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos anónimos que cada día son abusados y aplastados por un sistema que presume su culpabilidad y los obliga a demostrar su inocencia desde la ruina económica y emocional. A ellos va dedicada esta victoria”.
