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Para Alma Palma, el éxito en el ajedrez no depende únicamente de su estrategia frente al tablero, sino de superar una logística compleja y la falta de presupuesto. La deportista de 10 años se prepara para encarar dos torneos nacionales que otorgan el cupo al Campeonato Panamericano Escolar de El Salvador, en mayo de 2026.
La preparación de Alma, desde su ciudad natal, Montecristi, es atípica debido a la dualidad administrativa en este deporte. Alma compite en dos frentes: el torneo de la federación reconocida por la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez), del 19 al 22 de marzo, y el avalado por el Viceministerio del Deporte, del 25 al 29 de marzo.

“Jugar torneos internacionales me hace aprender mucho y conocer rivales de otros países”, cuenta Alma, quien ostenta títulos panamericanos y sudamericanos. En estos días previos, Alma mantiene un entrenamiento intensivo junto a su profesor, Eddy Ernesto Enrique Hernández.
La rutina de preparación consiste en tres horas de clases presenciales a la semana, complementadas con tareas y actividades tácticas que el entrenador le asigna para realizar en casa. Según Hernández, la disciplina de la niña permite que los conocimientos se apliquen de forma inmediata.

El acceso a torneos fuera del país representa un obstáculo económico para la familia Palma. Aunque el Viceministerio del Deporte cubre los viáticos de la niña cuando es seleccionada, su edad le impide viajar sin compañía.
“Nosotros no tenemos cómo solventar más salidas del país para acompañar a la niña”, afirma Pablo Palma, padre de Alma, quien añade que su economía se encuentra golpeada tras costear múltiples competencias. La familia debe gestionar por cuenta propia todos los gastos del acompañante.

Juan Carlos Basurto, presidente de la Federación Deportiva de Manabí, explica que la responsabilidad legal de la institución es limitada. “Mi responsabilidad es asumir los gastos de los chicos cuando vayan a eventos nacionales y Juegos Nacionales”, señala.
Según Basurto, al tratarse de eventos internacionales donde los deportistas representan al país, deberían ser las federaciones ecuatorianas por deporte las que asuman los gastos. “En su mayoría, el esfuerzo lo hacen los padres”, admite el dirigente.

Con la mira puesta en El Salvador, Alma Palma mantiene su planificación deportiva de cara a los torneos de marzo. Los resultados de estas dos semanas de competencia definirán su clasificación para representar a Ecuador en el próximo Campeonato Panamericano, mientras la deportista continúa con sus jornadas de preparación intensiva.